Cuando el Rey Juan Carlos abdicó a favor de su hijo, el
príncipe Felipe, las reacciones no se hicieron esperar. Y mientras las
televisiones adaptaban sus programaciones al histórico hecho que acababa de
acontecer, los círculos republicanos del estado español, alentados por partidos
de izquierda como IU y Equo, hacían sus propios planes. Las redes sociales,
instrumentos que han probado ser
especialmente útiles para la organización de eventos sociales y políticos,
bullían con la convocatoria: A las 20:00 en la Puerta del Sol eran la hora y el
lugar elegidos para la concentración madrileña, mientras toda España se llenaba
de llamamientos similares.
Y cuando el histórico reloj de la Real Casa de Correos dio
las ocho campanadas, miles de ciudadanos (20.000 según las fuentes policiales)
se daban cita en Sol para pedir un referéndum sobre la jefatura del estado.
Coreando los Greatest Hits del
movimiento republicano español como “España mañana será republicana” o
“Referéndum oe” los manifestantes abarrotaron la céntrica plaza madrileña en un
ambiente de celebración.
Entre los manifestantes anónimos se mezclaron algunos
dirigentes de la izquierda Plural, como el secretario general Cayo Lara o el
candidato a las europeas Willy Meyer. Lara defendía el objetivo de la izquierda
de “Construir una alternativa real al bipartidismo por encima de las
diferencias culturales” y para ello no
renuncia a una coalición con la última gran sensación de la política española,
el televisivo Pablo Iglesias y su “Podemos”. Asimismo, el líder de Izquierda
Unida decía no temer que el nuevo líder del PSOE quite votos a su grupo ya que
cree que la deriva hacia políticas “Neoliberales” de los socialistas “Es un
problema de todo el grupo”
Willy Meyer, por su parte, valoró muy positivamente los
resultados de las Elecciones Europeas del pasado 25 de mayo ya que “Los dos
partidos autores de la crisis (PP y PSOE) han sido castigados y por primera vez
en la historia de España han salido derrotados”, pese a ello reconoció una
preocupación por el auge de los partidos euroescépticos en Bruselas de la que
dijo que “Hacen responsables a esta Europa al margen de la gente del auge de
los populismos y hacemos responsable del ascenso del fascismo a una política
que no fue pensada para los ciudadanos, sino para una minoría, la del sector
financiero”
Pero al margen de los dos líderes progresistas, la
concentración en la Puerta del Sol fue derivando hacia una marcha con destino
al palacio real que el cordón policial destacado en la Plaza de Isabel II
detuvo. Allí se produjo el momento más tenso de la tarde-noche, con un impasse en el que la duda no parecía
residir en si habría altercados sino en cuando comenzarían estos.
Sin embargo, la presencia policial sirvió de elemento
disuasorio y los manifestantes tomaron el camino de vuelta hacia Sol, donde los
manifestantes fueron tomando el camino a sus respectivos hogares o bien se
quedaron para participar en la Asamblea ciudadana que puso el punto final al
día en que el movimiento republicano español volvió a rugir con más fuerza que
nunca una palabra: Referéndum.